jueves, marzo 21, 2013

La Universidad Central regresó a las calles

La Universidad Central retomó la movilización de sus estudiantes, docentes, autoridades y trabajadores como recurso de protesta.


FOTO: Pavel Calahorrano, El Comercio.
Centenares de estudiantes marcharon
con carteles en contra de las reformas
que lidera René Ramírez.
Lo hizo luego de tres años. La última gran marcha llegó a la Asamblea, en 2010, con el objetivo de que se reformara la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES).

En la marcha de ayer, sus portavoces exigieron ajustes a esa normativa y además al Reglamento de Escalafón Docente, aprobado en noviembre del año pasado, que dispone la jubilación de todos los profesores que cumplan 70 años de vida.

Los universitarios se concentraron en la Plaza Indoamérica con consignas a favor de la autonomía. En el recorrido, que avanzó desde la calle San Gregorio y av. 10 de Agosto, al Consejo de Educación Superior (CES), en la av. República.

Un par de tamborileros encabezó la caminata, que copó de gente casi seis cuadras. Estudiantes de la Facultad de Artes se presentaron al aire libre. Un joven mantenía amarrada, con una soga, a una muchacha, para mostrar la represión sistemática de algunas leyes.

"Nos parece extraño y hasta chistoso que la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE), tan vinculada al Gobierno, esté con nuestras ideas. Es una plataforma para las próximas elecciones", dijo uno de los actores, Gabriel Erazo.

El rector Édgar Samaniego, cuya administración ha sido calificada de "cercana al Gobierno" por el Frente Revolucionario de Izquierda Universitario (FRIU) y otras facciones de la casona, reflexionó sobre la razón por la cual emprendieron la medida. Salir a las calles -dijo- permite que el pueblo conozca las dificultades que atraviesan y a fin de que se asocien a ellos, lo cual es un "asunto estratégico de sobrevida para la institución".

Samaniego descartó que a través de la marcha se intente enviar algún mensaje al Gobierno. "No estamos en función política sino académica", respondió. Pero otra es la visión del ex diputado de Pachakutik, Napoleón Saltos, director del Instituto de Capacitación de la Central. Él comentó que se busca una respuesta pública porque a pesar de haber mantenido varias reuniones reservadas con el Consejo de Educación Superior, presidido por René Ramírez, no se ha visto una salida.

Esta universidad perdería unos 900 maestros hasta el próximo año (de una planta con nombramiento de 1 500), en función de varias disposiciones vigentes. Pero Ramírez informó el martes que no había límite presupuestario para contratar al número de maestros que las universidades requieran en este período de transición por las jubilaciones.

El Gobierno tiene un presupuesto de USD 75 000, por docente extranjero que sea contratado, dentro del llamado Programa Prometeo. El maestro vivirá un año en el país.

"Con trasplantes extranjeros no van a salvar a la universidad. Ese es el modelo de (Gabriel) García Moreno que ya fracasó. No nos oponemos al relevo generacional, pero la transición con nuestros propios docentes debe tomar al menos cinco años", resaltó Saltos.


NOTICIA
Mariela Rosero Ch.
EL COMERCIO
Diario Independiente

EDICIÓN
EL RUNRÚN
Noticias Interfacultades

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